Ninguna eres
mano azulada llena de palabras,
deseo olvidado en mis retinas
flor lejana en mis gustos.
Desde que me convertí en infierno
en mi jardín colecciono
cadáveres blancos y pasajeros.
No esperes que mis ojos vean flores,
pues me acostumbré a dormir
con los ángeles de Astarot.
Yacen en mi lecho farsas de mi centro,
ninguna eres alma de tango
demasiada blanca para mi alma gris.
JURYS











