El balcón sublima las miradas
con ternuras que se asoman
al rostro de una doncella.
Ella parece
no darse cuenta de su gloria,
y viendo aquellas luces
en esos ojos juveniles,
correspondÃa con el mismo gesto.
El delicado suspiro
elevada muchos sueños
aunque ella en su corazón
propuso un amplio valor
para no manchar su alma.

entresijos

Y YO POR ANHELAR TANTO EL AMOR VERDADERO DE UN HOMBRE, HAGO MÃOS TUS VERSOS QUE CONFORMAN TU POEMA. ANNA