No deseo obturar mis ojos
por temor a no comprender
cuando te marches.
Gabriela Abeal
Estoy cansado de conservar en mis entrañas
las maravillas del amor,
pués como almeja abierta para dar su centro
entrego siempre lo mas íntegro.
¿A quien echar la culpa,
si la elección de mi dolor fue propia?
el corazón conserva intacto tu rostro
y tu, eres cada día
poción amarga que causa mi enfermedad.
Quemaré mis ojos al decirte adiós
para no verte partir
no quiero que me veas llorar...


DECIR ADIOS, PARECE UNA DECISIÓN PROPIA Y EN REALIDAD ESTÁ MOTIVADA POR EL OTRO. LA VIVENCIO. CELIA